
Una mirada desde adentro al fenómeno de la cultura futbolística. Visitando estadios en ocho países, el documental retrata la energía única de las tribunas de aficionados y explora cómo esta subcultura influye y es influenciada por el entorno social. Se trata de un tributo, no una crítica.
Muchas veces se ha dicho, con razón, que el futbol es el deporte más hermoso del mundo. La directora Ragnhild Ekner añade un matiz: tal hermosura descansa en el espíritu y la pasión de los ultras, aficionados que acompañan a su equipo toda una vida, comparten con extraños la alegría de una anotación, celebran los momentos de gloria y derraman lágrimas en las derrotas. De hecho, en la película apenas vemos un balón y el juego queda por completo fuera de campo. A través de cuatro continentes y múltiples países, navegando por los estratos más ajenos al glamour y al negocio del futbol, Ekner se interesa por el fondo más profundo de lo que llama “un levantamiento contra la soledad”: desde las jóvenes musulmanas en Indonesia, pasando por los pioneros —ahora veteranos— italianos, además de algunos aficionados al futbol de divisiones inferiores, el común denominador es la euforia improductiva en torno a cuya embriaguez la gente se reúne sin faltar a la cita. Más allá de estas emociones desbordadas, Ultras da cuenta de la organización detrás de las barras deportivas, todo un universo que en sí mismo opera con la misma lógica que la de otros grupos sociales. Acaso seriedad y ligereza sean los dos polos que rigen la adherencia desmedida, y acaso sean estilos de vida incomprensibles si no es a partir de un punto de vista, como el de Ekner, implicado en esta pasión magnética, perversa, intrincada, compleja, militante, impura y placentera, todo a un tiempo.
Rafael Guilhem
Ragnhild Ekner, nacida en Estocolmo en 1982, es directora de cine y codirectora de la compañía productora Story desde 2017. Estudió cine documental en Estocolmo, Suecia.
Zacatecas 142-A, Roma Norte, Cuauhtémoc, C.P. 06700, Ciudad de México