
Una cálida y humana película, rodada en una residencia de ancianos en Reikiavik, sobre la vida al final de la vida, cuando no hay ningún lugar al que ir salvo la tierra misma.
Esta película está rodada en una residencia de ancianos. Ahí pasan sus días hombres y mujeres en el ocaso de sus edades. La muerte está siempre rondando, y sin embargo, como dice a cuadro la directora Yrsa Roca Fannberg casi al inicio, se trata de una película sobre la vida. Hay sonrisas, hay resoles, hay amor, también hay sombras. El ritmo en este lugar es otro: la lentitud acrecienta la presencia de los gestos y de alguna manera las leyes habituales de la vida cotidiana entran en una lógica de excepción, donde cada minucia adquiere dimensiones superlativas. Es una película que lucha contra el tiempo, pero lo hace mansamente y sin celeridad. Acaso es un tratado de cómo detenerse a observar la belleza justo cuando ésta corre el riesgo de desaparecer.
Rafael Guilhem
Zacatecas 142-A, Roma Norte, Cuauhtémoc, C.P. 06700, Ciudad de México